Enfermedades del olivo
1. Repilo del olivo
2. Mal del plomo
3. Verticillium del olivo
4. Aceituna jabonosa
5. Escudete
6. Negrilla
7. Tuberculosis del olivo o Verrugas (Pseudomonas savastanoi)
8. Tumores o Agallas del cuello (Agrobacterium tumefaciens)

1. Repilo del olivo
Consiste en que las hojas atacadas van amarilleando y se caen al final de la primavera. Hay variedades de olivo más o menos sensibles a la enfermedad.
Lo óptimo para que se produzca la infección por este hongo es una temperatura de entre 10 y 18ºC y la hoja mojada al menos 14 ó 15 horas. Estas condiciones se dan principalmente en el mes de Octubre y en febrero-marzo.
Control
Se trata con Cobre (Caldo bordelés, Oxido de Cobre - Cobre rojo-, Oxicloruro de Cobre - cobre azul- con Maneb y/o Zineb.).
2. Mal del plomo
Es poco conocida y se confunde con el Repilo.
En las hojas aparecen manchas irregulares de color marrón-cuero y amarillean. En el envés aparece una tonalidad gris oscura plateada inconfundible.
Con los dos tratamientos contra Repilo, no debe haber problemas.
3. Verticillium del olivo
Tapona los vasos conductores y produce marchitez de brotes, ramas secundarias e, incluso, ramas principales. Las enfermedades vasculares suelen afectar a una parte de la planta. Las hojas no caen, se doblan hacia dentro y las ramas mueren. Ramos florales o frutitos se secan pero no caen, quedan adheridos varios meses.
El patógeno está en el suelo y cuando contacta con una raíz penetra, pasa a los vasos y comienza a desarrollarse, pudiendo taponar esa zona.
Control
Prevenir, porque la lucha química tiene poco éxito.
- Comprar plantones sanos.
- No abusar del riego.
- Localizar el árbol infectado, sacarlo de raíz y dejar el hoyo abierto al menos 1 año.
4. Aceituna jabonosa
Ataca a la aceituna cuando empieza a madurar y aparecen zonas más o menos circulares deprimidas de color negro y pegajosa.
El inóculo puede mantenerse en el árbol o en el suelo y penetra en el fruto por heridas de Mosca del olivo, roces, viento, etc. Es típico después de una lluvia y temperaturas suaves en octubre-noviembre.
El Cobre contra Repilo es muy eficaz.
5. Escudete
Se requiere una herida para penetrar como el anterior, por ej. por Mosca. Aparece una mancha circular sin deformarse ni estar pegajosa como el caso de la Aceituna jabonosa.
Si controlamos a la Mosca del olivo no tendremos Escudete. No se trata a la enfermedad, sino a la Mosca.
Los aceites son más ácidos, pero no tiene incidencia económica de importancia.
6. Negrilla
Pulgones, Cochinillas y Moscas blancas excretan una sustancia azucarada sobre la que se asienta este hongo llamado comúnmente Negrilla o Mangla.
Se observa como un polvo negro seco en hojas y frutos. Deprecia los frutos y afecta al vigor de la planta.
Por ejemplo, en olivo, va junto a la Cochinilla del olivo (Saissetia oleae).
Normalmente no se trata directamente. Si se eliminan los insectos anteriores y no aparecerá.
Se podrían usar caldos cúpricos y más especifícamente, zineb, pero no se suelen usar.
7. Tuberculosis del olivo o Verrugas
Bastante frecuente en olivo.
Son verrugas o tumores en ramas y ramillas.
Lo produce unas bacterias (Pseudomonas) que penetran por heridas causadas por granizo, heladas, golpes, etc.. Se contagia por las herramientas de poda.
Es incurable, aunque afortunadamente no suele causar gran mal y hay olivos infectados siguen viviendo y produciendo durante años.
En árboles muy afectados se pueden cortar ramas gruesas.
8. Tumores o Agallas del cuello
El Tumor del cuello es una enfermedad provocada por la bacteria Agrobacterium tumefaciens.
La Agalla del cuello ataca a todos los frutales, vid, árboles ornamentales y forestales.
Ataca sobre toda a árboles muy jóvenes en vivero o en los primero años de plantación.
El síntomas son unas agallas o bultos en la zona del cuello (la parte que separa el tallo de las raíces) que impide la circulación de savia y por tanto, la planta muere a los 2-3 años.
Precisa una herida para entrar y es, por ejemplo, en vivero, al hacer los injertos donde se producen infecciones.
Control
- Lo único eficaz es prevenir.
- Elegir plantas sanas en vivero.
- Mantener los árboles sanos y fuertes.
- Que no se produzcan heridas por donde puedan entrar las bacterias (poda, rotura de ramas, grietas por el frío, por insectos, etc.).
- Destruir las plantas muy afectadas.
- El tratamiento con productos bactericidas es poco eficaz. Se recurre a él en casos especiales.
- En vivero, para protegerlos, se sumergen los plantones en el K-84, una cepa de Agrobacterium que lo combate (lucha biológica).
Realizado por: Juan Padilla Tallante